No está claro cómo se utilizarán estas camisetas ni quién usará ni si la NBA las autorizará en los calentamientos de los partidos o en el día a día en la burbuja, pero son una prueba más de que los jugadores se comprometen a hablar sobre otros temas además de baloncesto. Liderados por Clyde Drexler, uno de los grandes anotadores exteriores de la liga en los ochenta y los noventa, se toparon en las Finales primero con los Bad Boys en 1990 y dos años después con los Bulls de Jordan y Pippen.